Esta semana, Coca-Cola México anunció que dirá adiós a Coca-Cola Life y Coca-Cola Zero para darle la bienvenida a Coca-Cola Sin Azúcar, la versión ‘light’ del refresco original, con el propósito de fortalecer y simplificar su portafolio sin calorías.

“Creemos que estamos poniendo esfuerzos en algo más poderoso. La nueva receta la están incorporando las ocho embotelladoras mexicanas asociadas a la compañía estadounidense”, comentó en entrevista Marcelo Gil, vicepresidente de operaciones de Coca-Cola México. “Esto viene a fortalecer el portafolio sin calorías. Tenemos alrededor de 70 marcas y 40% son opciones con bajas calorías o sin ellas”, agregó.

Por el momento, el producto se encuentra ya en Ecuador y ahora llega a México con diferentes presentaciones en lata, botella y PET.

En septiembre del año pasado, la compañía inauguró un Centro de Innovación y Desarrollo, en la delegación Azcapotzalco de la Ciudad de México, con el fin de desarrollar nuevos productos con menor contenido calórico y menos azúcares. La inversión que destinó para el centro fue de aproximadamente 340 millones de pesos (mdp).

Esto contribuye a una estrategia para desarrollar opciones, porciones y soluciones que contribuyan a resolver la situación multifactorial de sobrepeso y obesidad. México es uno de los países con más obesidad y diabetes del mundo, y muchas críticas de asociaciones y organismos nacionales e internacionales afirman que el exceso en el consumo de refrescos es parte del problema.

Para tratar de limitar el consumo, el gobierno aprobó en 2014 un Impuesto Especial Sobre Producción Especial (IEPS) de un peso por litro. Sin embargo, apenas ha tenido efecto y las compañías del sector critican que se trata de una medida recaudatoria y que es sobre todo un problema de educación. Al mismo tiempo, firmas como Coca-Cola buscan innovar para ofrecer productos con menos calorías.

¿Y TRUMP?

Pese a las políticas proteccionistas de Donald Trump, que causaron el anuncio de algunas desinversiones en México por parte de empresas estadounidenses como Ford, Coca-Cola dijo estar interesada en invertir a largo plazo en el país.

“Hemos estado 90 años y vamos a seguir estando, anualmente invertimos en México alrededor de 1,000 millones de dólares (mdd) en México, y el compromiso con el país está y seguirá”, comentó Gil.

Además, la industria refresquera está conformada por grupos mexicanos, como las embotelladoras FEMSA y Arca Continental, que representan el 1.4% del PIB y emplean a cerca de 95,000 personas de forma directa.

“Nosotros tomamos las decisiones de inversión de largo plazo y con las oportunidades que vemos en el mercado. En ese sentido, inauguramos el Centro de Investigación, que da servicio a toda Latinoamérica. Esa inversión está en México y está para quedarse”.