Era la tarde de ese Lunes 29 de Junio del 2009 en el Puerto de Ensenada, disfrutaban de una mariscada, cerveza, ambiente familiar y de amigos, cuando cerca de donde este grupo de rosaritenses se divertían sanamente pasa un cantante de moda en aquellos tiempos llamado Fabián Ortega Piñón “El Halcon de la Sierra”.

Al cual invitan a tomar una cerveza y disfrutar de la deliciosa mariscada, a lo cual el cantante acepta y como agradecimiento empieza a cantar algunas de sus canciones que en ese 2009 se escuchaban con gran fuerza en todo el país, todos cantaban, brindaban , sin saber que disfrutar una tarde en El Puerto de Ensenada se convertiría en la peor pesadilla jamas imaginada.
Policías estatales preventivos, hoy en día mejor conocidos como “El Cartel de los Pepos”, llegaron a la lugar apuntando con las armas largas, golpeándolos, sin importar si eran hombre o mujer, las amenazas y palabras altisonantes retumbaban por todo El Puerto, querían saber quien era el bueno.

Los revisaron a todos y revisaron todo el lugar, se los llevaron detenidos sin decir por que?, el lugar donde aquella tarde este grupo de amigos celebraba y donde felices cantaban y brindaban desapareció dejando un silencio total y huellas de sangre a causa de las heridas provocadas por los policías estatales.

Familiares buscaban en las delegaciones, en el cuartel, desesperados corrían de un lugar otro sin tener respuesta, llego la mañana del día Martes 30 de Junio, tenían la esperanza que apareciera alguna noticia en la prensa y así fue, “El Vigía” publico “Operativo policial en el puerto, no encontraron nada”.

Pero no daba mas detalle de la detención solo que un grupo de hombre y mujeres habían sido detenidos en operativo en donde no se les encontró nada, pero lo inesperado, lo doloroso, lo lamentable estaba a punto de suceder, ya que al día siguiente, Miércoles primero de Julio.

En primera plana y en todos los periódicos y noticieros del país presentaban al transportista rosaritense Candelario Arteaga Aguirre “El Cande”, como presunto operador de Teodoro García Semental “El Teo” y aun grupo de 19 personas entre hombres y mujeres como parte de una célula criminal.

Les sembraron un kilogramo de cristal, además de dos escopetas, una pistola calibre 22 y otra calibre 38, así como un revólver 38 especial, dos cargadores para cartucho y 900 cartuchos de diversos calibres y 20 mil dolares en efectivo.

Esto sin contar como desfiguraron el rostro y la costillas del transportista que cada que recibía la visita de su abogada era torturado de una forma criminal para que este desistiera de sus servicios, ya que en ese entonces su abogada estaba incomodando el proceso ya que todo era una mentira.

Pasaron dos años y medio para que Candelario Arteaga quedara en libertad, tiempo en el cual conoció el mismo infierno y que gracias a su abogada el pudo demostrar que fue victima de una necesidad de resultados y de la corrupción que siempre ha existido en México, donde los inocentes son los que van a la cárcel para proteger a los verdaderos culpables.

Yo fui uno de los detenidos con el Señor Candelario y hoy utilizo su medio por que veo que publica la verdad y puedo decirles y hablarles de nuestra inocencia y esos casi tres años en prisión simplemente `por que la autoridad decidieron, sembrarnos y un kilo de cristal y armas.

Tal ves el Señor Candelario jamas se defienda u opine algo, pero al respecto puedo contarles que años después el propio secretario de seguridad publica Daniel de la Rosa le pidió perdón por todo lo sucedido, como si un perdón devolvieran el tiempo perdido, las horas de tortura y el sufrimiento de nuestras familias.

Anonimo.