Su último paradero conocido es un país de Europa —Reino Unido o Francia, según distintas versiones de prensa—, al que llegó después de que su esposo, el exgobernador veracruzano Javier Duarte, fuera detenido en un centro turístico de Guatemala a petición de las autoridades mexicanas.

Hoy, a tres meses del arresto, y mientras Duarte espera ser extraditado a México para enfrentar un proceso penal por presuntos actos de corrupción, Karime Macías todavía goza de libertad y, hasta donde ha informado la Procuraduría General de la República (PGR), no es objeto de investigaciones a nivel federal.

En el ámbito local, sin embargo, la exprimera dama sí está en la mira de la justicia por su posible vínculo con el saqueo realizado a las arcas de Veracruz durante los años que su marido fue gobernador (2010-2016).

“Desde que presenté la denuncia (contra Duarte) yo he comentado que había por lo menos tres círculos de cercanos que habrían participado en el saqueo de recursos. En el primer círculo de familiares obviamente está su esposa, la hermana de su esposa, su cuñado, el papá de la esposa, un círculo muy extenso que participó en el saqueo”, dijo el gobernador Miguel Ángel Yunes en una entrevista reciente con Radio Fórmula.

De acuerdo con el mandatario estatal, existen elementos concretos que implican a Macías en las irregularidades de la red presuntamente encabezada por su esposo, si bien las indagatorias enfrentan limitaciones.

“Ella era parte activa en el gobierno de Veracruz, ella asistía a todos los eventos. Ella participaba en reuniones de gabinete, ella tomaba decisiones vinculadas a las tareas de gobierno, como el nombramiento de funcionarios. Que no lo hiciera de manera formal, es decir, firmando un documento, esa es otra cosa y en efecto complica una investigación”, dijo Yunes.

Jaqueline Urzúa Hernández, abogada de la Univerisdad Intercontinental (UIC), coincide en que hay elementos para relacionar a Macías con los ilícitos federales o locales detectados en Veracruz, si no de manera directa, al menos sí como “encubridora”.

“Sí se le puede vincular. Aparentemente ella no está dentro del procedimiento como una imputada, pero de las investigaciones sí se le puede imputar algún tipo de delito”, dice la litigante, quien explica que, en caso de que las autoridades mexicanas decidieran proceder legalmente, tendrían que solicitar apoyo para su detención en el extranjero y, posteriormente, que fuera extraditada desde la nación en la que se encontrara.

En abril, tras la detención de Duarte, el subprocurador jurídico de la PGR, Alberto Elías Beltrán, dijo que Macías y sus familiares no tenían “ninguna situación de enfrentar a la justicia mexicana”, por lo que podían transitar libremente por México y otros países.