Héctor Guajardo Hernández, El Güicho, quien escapó  de un hospital de la ciudad de México, operó el trasiego de drogas y los secuestros del cártel de Sinaloa en Baja California hasta su detención el 9 de mayo en Mexicali.

Este hombre es considerado como sanguinario y se le señala de ser el responsable de una veintena de ejecuciones contra policías municipales, ministeriales y preventivos estatales.

Compadre de Teodoro García Simental, El Teo,  dejó las filas de la organización Arellano Félix para formar parte del cártel de El Chapo Guzmán.

Inicialmente se hizo cargo de las plazas de Rosarito y Ensenada y tras la detención de García Simental, en enero de 2010 en La Paz, Baja California Sur, controló el tráfico de drogas, narcomenudeo y cobraba derecho de piso en Tijuana, Rosarito y Ensenada.

A las células bajo su control se les atribuye haber ejecutado a más de 50 personas, a través de su jefe de sicarios Juan Miguel Ávila Beltrán, El Bóxer, detenido en enero de 2011.

El Güicho amplió las actividades del cártel de Sinaloa a Mexicali donde fue detenido tras un enfrentamiento con agentes de la Policia Estatal Preventiva.

Después de su fuga se trasladó a Puebla, donde se desplazó al municipio de Tecamachalco hasta el 2 de septiembre, un día después se fue al estado de Jalisco, donde se refugió en los municipios de Tepatitlán y Guadalajara.

Elementos de la Policía Federal lo reaprehendieron  en Zapopan, Jalisco, el 6 de septiembre del 2011 junto con tres personas que lo acompañaban.