La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) desvió a través de la Universidad Autónoma del Estado de México y de Morelos 2,000 millones de pesos destinados para combatir la pobreza, de acuerdo con la segunda parte de la investigación de Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción revelada la noche de este martes.

El Gobierno mexicano habría desviado cerca de 8,000 millones de pesos entre el 2013 y el 2014 a través de 128 empresas que no debían recibir recursos públicos por no tener infraestructura ni estar legalmente establecidas, de acuerdo con un informe dado a conocer el lunes.

“La Sedesol, entonces encabezada por Rosario Robles, tenía en 2013 un presupuesto de 555 millones de pesos para repartir 500,000 paquetes de alimentos, camisetas, gorras y para difundir la Cruzada Nacional contra el Hambre. Sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) confirmó que solo se entregó el 7% de las despensas que supuestamente se habían comprado”, se lee en el reportaje dado a conocer este martes.

 El presunto desvío se llevó a cabo, gracias a la firma de convenios entre esta secretaría y las universidades autónomas de Morelos y Estado de México, que sirvieron de intermediarias.

En la Cuenta Pública de 2013 y 2014 se reportaron 10 convenios con esas dos universidades por un monto de 2,224 millones, que debían destinarse a ampliar la cobertura de programas sociales, mejores servicios en las zonas más rezagadas del país o combatir la pobreza y dichas instituciones se quedaron con una comisión de 215 millones 446,000 pesos, según la investigación.

Más de 2,000 millones de pesos fueron entregados a 20 empresas, 19 de ellas con irregularidades, que a su vez las inhabilitaba para recibir contratos públicos, según lo que marca la ley.

“Durante varios meses, Animal Político y MCCI se dieron a la tarea de visitar las oficinas de esas empresas en seis estados, buscaron a los socios en las direcciones registradas y recabaron información oficial del SAT y la Secretaría de Economía. La investigación arrojó que los recursos se entregaron a tres empresas fantasma, catalogadas así por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en 2015; a otras tres que están bajo investigación del mismo SAT por presuntas operaciones irregulares”, indica la información publicada en el sitio de noticias.