El cristal es una sustancia completamente química, está elaborada en laboratorios clandestinos, y algunas de las sustancias que utilizan para su elaboración son: píldoras para el resfriado, acido para baterías, limpiador de desagües, combustible para linternas, hidróxido de amonio, anticongelante, entre otros. Así mismo, esta droga es una de las más elegidas por su bajo costo, por ser accesible y porque sus efectos son prolongados.

Esta droga puede lograr que el consumidor sienta euforia y mucha energía, pero una vez pasados los efectos, la persona se desploma y pasa por un ataque de depresión, lo cual provoca que la persona vuelva a consumir.

Los efectos de la droga regularmente tienen una duración de entre 6 y 8 horas, sin embargo, estos pueden durar hasta 24 horas, algunos de los efectos a corto plazo son:

Pérdida del apetito
Aumento del ritmo cardiaco, de la presión sanguínea y de la temperatura corporal
Dilatación de las pupilas
Trastornos del sueño
Nauseas
Comportamiento extraño, errático y violento
Alucinaciones
Hipersensibilidad
Irritabilidad
Pánico y psicosis
Convulsiones
Ataques
Muerte por sobre dosis

Es importante mencionar que hay un efecto característico del consumo de cristal, donde se tiene una sensación de hormigueo, lo cual provoca que las personas se rasquen, hasta afectar considerablemente la piel, incluso la sustancia causa erupciones cutáneas (acné).

El cristal es una droga acida, lo que causa resequedad en la boca, para controlar esta sed las personas suelen consumir alimentos, bebidas y chicles con alto contenido de azúcar, provocando la llamada “boca de meth” caracterizada por caries y problemas dentales tales como: que los dientes se vuelven negros, se manchan y se pudren, tanto los dientes como las encías se destruyen en la parte inferior, y las raíces se pudren.

Algunos de los efectos a largo plazo son:
Daño permanente en los vasos sanguíneos del corazón y del cerebro
Presión alta
Infartos
Derrame cerebral
Daño renal, pulmonar y hepático
Problemas respiratorios
Desnutrición y pérdida de peso
Desorientación
Apatía
Agotamiento acompañado de confusión
Psicosis
Depresión
Daño cerebral similar al Alzheimer
Epilepsia
La muerte