El domingo 26 de abril del 2009 un grupo armado le cerro el paso a dos policías que circulaban por el canon Jhonsito. Les apuntaron con fusiles de asalto. Los hicieron que bajaran y les dieron un mensaje: “Que nos dejen trabajar si no, a partir del lunes comenzaremos a matarlos”.
 
Y en efecto, así fue. A pesar de que la pareja de oficiales platicaron lo sucedido a sus superiores, no les creyeron la advertencia. Es mas, les dijeron que estaban mintiendo por no querer trabajar.
 
La primera en ser herida de muerte, fue la oficial tijuanense, Miguelina. Eran las ocho de la mañana del lunes 27 de abril.
La mujer policía apenas llegaba en su vehículo a su centro de trabajo en la plaza Santa Anita de la delegación Mesa de Otay, cuando le dispararon por la espalda con un fúsil AR-15, calibre .223.
 
La bala, primero atravesó la ventana trasera del piloto, después pasó el asiento y al tras salir, golpeó con toda fuerza el chaleco antibalas. Lo pasó como si nada y perforó el pulmón izquierdo de Miguelina.
 
A pesar de estar herida, la oficial salió de su camioneta cuando llegó la ambulancia de Cruz Roja, se subió.
 
Los agresores huyeron a bordo de una camioneta Envoy, la dejaron abandonada en la colonia Las Torres, a unos 5 kilómetros. Adentro de la unidad robada, estaba el arma.
 
Casi al mismo tiempo, en la colonia Sánchez Taboada, otro policía fue “levantado” por un comando armado.
 
Tres horas después, el Gobierno anunció que por el virus de la “Influenza Porcina”, no habría clases en las escuelas de Baja California.
 
Claro que a quienes poco les importó esta “alerta” sanitaria, fue a la delincuencia organizada. Ellos se armaron, y no precisamente con tapa-bocas,= si no con armas para iniciar la cacería de policías.
 
A las siete de la tarde me llamo un policia al, celular. El mismo que me conto lo sucedido a los oficiales.
 
El primer reporte era la agresion a cuatro policias, dos se reportaban heridos.
 
El ulular de las sirenas no solo era de ambulancias para tratar de brindarles ayuda, ese sonido se confundio con el ulular de las patrullas, que asi como llegaron tuvieron que irse del lugar donde fue esta agresion, porque habia otro titoreo a la Comandancia de la Policia Auxiliar de Tijuana.
 
Minutos despues se informo que en otros puntos de la ciudad, otros oficiales fueron agredidos por un comando armado. Terminaron con la vida de siete policías y dos resultaron heridos de bala.
 
Todo ocurrio en 45 minutos, asi lo informaron al siguiente dia las autoridades. Hasta hoy no se sabe nada de los detenidos, solo que la advertencia se cumplio.