Sin tomar en cuenta al gobierno del estado, elementos de la Secretaría de Marina (Semar) realizaron la tarde del martes pasado un operativo en el municipio de Comala, en el que según información preliminar murieron cuatro presuntos delincuentes.

Este día, el gobernador priista José Ignacio Peralta Sánchez declaró a los medios de comunicación que aún no tenía la versión completa de lo ocurrido, a la vez que declinó confirmar el número de muertos, pues “no quiero dar información que pueda resultar imprecisa”.

Así también, dijo no contar con datos sobre la organización delictiva a la que pertenecían los fallecidos, pues argumentó que ello corresponde a la corporación federal: “No quiero decir algo impreciso que pueda en un momento dado entorpecer la investigación; es un tema que deberá aclarar la Secretaría de Marina, o hacerlo nosotros cuando tengamos la información y la autorización normativa para poderlo hacer”.

El mandatario argumentó que se trató de una acción que realizó la Semar “de manera unilateral”, por lo que “nosotros en cuanto supimos del operativo inmediatamente ofrecimos todo el apoyo; las instituciones de seguridad aquí en el estado trabajamos de manera coordinada, las estatales con las federales, siempre lo hemos hecho así y lo seguiremos haciendo”.

Sin embargo, trascendió extraoficialmente que los marinos impidieron el acceso de las policías estatales a la zona del operativo.

Peralta Sánchez dijo entender que “puede haber operativos especiales, investigaciones que (se) están llevando a cabo de manera especial y que las características del caso obligan a que algunas instituciones actúen de manera unilateral”.

El jefe del Ejecutivo refirió que este tipo de operativos encubiertos no son nuevos, pues ya ocurrió otro hace casi dos años con elementos de la Policía Federal (PF).

En el suceso mencionado por el gobernador, a mediados de junio de 2016, el operativo de detención de un jefe de plaza del narcotráfico generó una confusión que culminó con la muerte de un policía federal, alcanzado por las balas de policías estatales que los enfrentaron al creer que se trataba de un secuestro.

En el caso actual, Peralta Sánchez añadió que su gobierno está en espera de que la Semar “nos diga con mayor claridad de lo que se trata”, pero “lo único que puedo decir es que seguimos actuando en coordinación y con todo el respaldo para las instituciones del gobierno de la República”.