La espera del Saúl Canelo Álvarez, tras el positivo por clembuterol que arrojó en un par de pruebas en febrero, llegó a su fin.

La Comisión Atlética de Nevada lo suspendió por seis meses, pues consideró los resultados negativos que arrojó después, la cooperación del atleta y el argumento de que los niveles tan bajos de la sustancia se debieron al consumo de carne contaminada.

“A pesar que la mayoría de los deportes profesionales, las agencias antidopaje internacional y las comisiones de boxeo de Estados Unidos tratan el asunto de la contaminación en la carne diferente a otras pruebas positivas, el estado de Nevada no lo hace. Canelo y Golden Boy Promotions respetan las reglas del Nevada y por ende están satisfechos con el acuerdo de solución que se alcanzó el día de hoy”, dijo la promotora en un comunicado y adelantó que Canelo espera volver al cuadrilátero en septiembre -pues aplica la sanción desde febrero, cuando aparecieron los rastros de la sustancia- para pelear en las Fiestas Patrias mexicanas.

El rival, se especula, será Gennady Golovkin, quien también este miércoles logró definir a su rival para salvar la fecha del 5 de mayo próximo ante Vanes Martirosyan.

El ex campeón mundial Erik Morales dijo La Jornada que al final todo este escándalo beneficiará la pelea para septiembre, aunque ahora “Canelo va a cargar con un estigma muy grande y si gana se lo van a comer vivo. Ya en muchos foros nos dicen que los mexicanos somos muy tramposos en el boxeo, y eso es injusto”. Morales dijo que quien perdió fue Golovkin porque tuvo que sustituir al rival y estuvo a punto de quedarse sin pelea en mayo, y la que tendrá ahora será de un perfil mucho más bajo.