El miércoles por la noche, en el lugar más improbable —la acogedora comodidad conservadora del programa de Sean Hannity en Fox News—, la red de historias construida por el presidente estadounidense Donald Trump y por sus allegados para explicar un pago de 130,000 dólares hecho a la estrella porno Stormy Daniels cayó en picada.

Fue en ese contexto que el exalcalde de la Ciudad de Nueva York Rudy Giuliani, quien ahora es asesor legal de Trump, reconoció que el presidente le había reembolsado al abogado/reparador Michael Cohen los 130,000 dólares que Cohen le había enviado a Daniels a través de una compañía fantasma solo 11 días antes la elección para asegurar que ella permaneciera en silencio sobre una presunta aventura sexual que ella y Trump tuvieron a mediados de la década de 2000.

“El presidente lo pagó”, dijo Giuliani. Y, con esas cuatro palabras, Giuliani cambió por completo meses y meses de explicaciones y excusas sobre el pago de Cohen.

Las historias se superponen unas sobre otras, así que vamos a separarlas, comenzando con la de Trump.

1. PRESIDENTE TRUMP

Este es el intercambio entre Trump y reporteros en el Air Force One el mes pasado sobre este tema.

Periodista: ¿Sabía usted del pago de 130,000 dólares a Stormy Daniels?

Trump: No.

Reportero: Entonces, ¿por qué hizo Michael Cohen (el pago), si no había verdad en sus acusaciones?

Trump: Tendrás que preguntarle a Michael Cohen. Michael es mi abogado y tendrás que preguntarle a Michael.

Periodista: ¿Sabe dónde obtuvo el dinero para hacer ese pago?

Trump: No, no lo sé.

¡Pero sí sabía algo!

Esta es la versión de Trump de todo esto, según lo expresado por sus tuits el jueves por la mañana: hacía que Cohen recibiera un anticipo mensual para lidiar con los problemas que surgieran. Cohen usó ese dinero para pagarle a Daniels, completamente sin el conocimiento de Trump.

Estas son las palabras exactas de Trump (o de un abogado) en Twitter:

Sabía que Cohen tenía un contrato mensual para manejar asuntos como este. Según Giuliani, sus fondos personales eran utilizados para reembolsar a Cohen por este y posiblemente otros asuntos. Es imposible —salvo que suspendiera voluntariamente su función cerebral racional— concluir que Trump no tenía idea de dónde provenía el dinero. ¡Sabía que provenía de él mismo!

2. MICHAEL COHEN

Hay muchos problemas con la historia de Cohen sobre el origen del dinero a la luz de las revelaciones de Giuliani.

Cuando se informó por primera vez que Cohen había creado una empresa ficticia (Essential Consultants) en Delaware para mantener oculto el pago de Daniels, publicó una declaración que decía lo siguiente:

“En una transacción privada en 2016, utilicé mis propios fondos personales para facilitar un pago de 130,000 dólares a la Sra. Stephanie Clifford”, dijo Cohen en un comunicado.

“Ni la Trump Organization ni la campaña Trump participaron en la transacción con la Sra. Clifford, y tampoco me reembolsaron el pago, ni directa ni indirectamente”.

Luego, en marzo, Cohen dijo que había tomado una línea de crédito con garantía hipotecaria para poder pagar a Daniels. Reiteró que nunca recibió instrucciones de realizar el pago por parte de nadie en el mundo de Trump y que no se le había reembolsado por ello.

Eso por supuesto no es verdad.

Aunque es posible argumentar que Cohen estaba usando su “propio” dinero para pagarle a Daniels, ahora sabemos que Trump se lo había entregado para lidiar con situaciones como estas. Es el equivalente de alguien que me da un gran sobre de dinero para llevárselo a otra persona.