Juntos, el cielo y el infierno se unieron antes de la batalla entre el bien y el mal, Santos y Diablos estuvieron en el mismo sitio, pero no coincidieron mucho tiempo. Sólo Robert Dante Siboldi y Hernán Cristante se dieron las manos y se desearon éxito antes de la lucha bíblica.

Ambos porteros bromearon y recordaron su etapa en Gimnasia, su calidad los trasladó a México y ahora a tienen alas y cuernos, Robert es pureza y Hernán maldad.

Los técnicos que buscan el título del Clausura 2018 fueron respetuosos, se dieron las manos y luego cada uno volvió a su bando.

En otra parte del recinto Antonio Ríos, Rodrigo Salinas, Luis Quiñones y un ángel vestido de demonio atendieron a los medios de comunicación. Los elementos choriceros sacaron llamas en sus declaraciones. Los escarlatas quieren volver a triunfar sobre la pureza lagunera, en pasajes anteriores ya lo hicieron.

Fueron varios minutos de diálogos entre los mexiquenses y las cámaras. Luego de eso los cuatro enviados del diablo se unieron y posaron para las fotografías. Las sonrisas del “Cocho”, Quiñones, Salinas y Reyna delataron su alegría.

Ya con el azufre a un lado, los laguneros aparecieron.

Carlos Izquierdoz, Julio Furch y José Abella abrieron sus alas para interactuar con los reporteros.

Sus comentarios llenos de pureza y entusiasmo se escucharon en la sala del lugar, hasta aureolas les salieron.

La interacción concluyó y también ellos se abrazaron para mostrarles a los diablos que el bien triunfará.

El cielo se abrió, los demonios salieron y la lucha comenzó.