Pareciera que el nombre de Diego Lainez está directamente ligado a la historia de América. Y es que, desde su debut con tan sólo 16 años de edad, aunado a sus muestras de calidad con la pelota, el llamado “Niño” ha acaparado los reflectores y de a poco, se ha ganado un lugar en el primer equipo de las Águilas.

El pasado sábado, Diego logró convertir sus primeros goles como americanista en un partido oficial. Se despachó con un doblete que abrió el camino para el triunfo de su escuadra y que lo hizo convertirse en la figura de la jornada. Incluso, todavía con las emociones a flor de piel por su actuación, el joven recordó a su familia, que estaba presente en el estadio y a la cual le brindó su actuación. “Sin duda alguna me acordé de mis papás, mi hermano. Son fundamentales en mi vida, siempre están detrás de mí, apoyándome en todo”, dijo entonces el más joven de los Lainez.

Sin saberlo, esa lluviosa noche en Pachuca, este joven surgido de las divisiones inferiores azulcremas, marcó su nombre en la institución que defiende, misma que hace unos años él mismo eligió para hacer su carrera profesional en una petición expresa a su padre, Mauro Lainez.

EL PILAR DE LA FAMILIA

Durante el año que lleva en el máximo circuito, Diego Lainezsiempre se ha mostrado como un chico centrado y mucho de ello tiene que ver con los valores y respaldo recibidos desde su familia.

Al respecto, la señora Mary Leyva, madre del camiseta 20 americanista, platicó con ESTO acerca de como vivió el doblete de su hijo y lo especial que fue para ella al recordar todo lo que su hijo ha vivido.

“Afortunadamente pudimos estar allá con él los dos (papá y mamá), acompañándolo. Súper emocionada, es algo indescriptible porque Diego ha luchado mucho por estar donde está y el gol es algo que no se le había dado. Sin embargo, ese día tuvimos la fortuna de que estábamos hasta en el palco de las familias de los Tuzos y ellos nos felicitaban por la forma en la que él juega y fue muy bonito. Yo fui la primera que pegó el grito en ese palco y luego todos se unieron; cuando fue el segundo las lágrimas se me escurrieron. Se llevó la noche y escuchar que la gente coreaba su apellido no lo puedo describir”, relató.

Lainez vive una semana de ensueño, misma que podría ser la primera de muchas si es que tiene la virtud de ser constante y consolidarse como una realidad del futbol mexicano.