La industria de bebidas alcohólicas perdió alrededor de 350 millones de pesos en 2017 por el robo de más de 1 millón de botellas en la ruta de ferrocarril que va de Veracruz a Pantaco, comenta Erik Seiersen, presidente de la Comisión para la Industria de Vinos y Licores y director en México de Diageo, la multinacional dueña de marcas como Don Julio, Buchanan’s y Smirnoff.

“Fue un año tremendamente difícil, e incluso las autoridades federales y la industria privada no tenían respuestas. En Diageo hemos creado un sistema dinámico de seguridad que nos cuesta más, pero que nos ha permitido poder operar”, detalla.

Durante el año pasado, varias empresas de la industria —entre ellas Jose Cuervo, Herradura y Tequila Sauza— fueron víctimas de este clima de inseguridad. La mayoría tuvo que migrar a otro sistema de transportación para llevar sus productos a sus bodegas centrales en el Estado de México y la capital.

Además, las botellas robadas fueron vendidas en el mercado ilegal, planteando una competencia desleal al sector, señala Seiersen. “Yo hago un llamado a las autoridades y a la industria para que nos unamos a resolver estos problemas, porque pone en riesgo la inversión extranjera directa y el crecimiento por ende de nuestro país”, comenta.

Además, las botellas robadas fueron vendidas en el mercado ilegal, planteando una competencia desleal al sector, señala Seiersen. “Yo hago un llamado a las autoridades y a la industria para que nos unamos a resolver estos problemas, porque pone en riesgo la inversión extranjera directa y el crecimiento por ende de nuestro país”, comenta.

Seiersen añade que la situación aún es grave durante 2018, aunque no tan crítica como hace seis meses o un año. Sin embargo, insiste en que las empresas de la industria no deben de quitar el dedo del renglón para lograr un mejor resultado. “Hemos visto con buenos ojos que el gobierno que entrará en funciones pronto tiene el interés de atacar estos temas tan álgidos. Como industria hemos tenido diálogos para poder hacer saber nuestras preocupaciones, pero sobre todo llevar la buena intención a las buenas acciones. Yo espero que suceda”, dice Seiersen.

Según la Comisión para la Industria de Vinos y Licores, la comercialización de bebidas ilegales entre 2013 y 2015, se redujo en 7%, según los últimos datos disponibles, pero se calcula que el 36% de todas las bebidas alcohólicas de alta graduación todavía son comercializadas de forma irregular, principalmente por contrabando, producción ilícita, venta sin facturas e incluso adulteradas.