La Iglesia católica venezolana señaló este miércoles que la carta del papa Francisco en la que responde a un nuevo pedido de mediación del presidente Nicolás Maduro refleja la decepción del pontífice, cuyos delegados, asegura, fueron “burlados” en el pasado.

“No hay ninguna novedad en lo que está (en la misiva), sino simplemente se ha hecho público el pensamiento del papa que algunos no querían aceptar o lo negaban”, dijo el cardenal Baltazar Porras, quien convocó a la prensa para referirse a la comunicación filtrada este miércoles por el diario italiano Il Corriere della Sera.

En el escrito, publicado parcialmente, Francisco indica que “desafortunadamente todos los intentos (de mediación anteriores) han sido interrumpidos porque lo que se decidió en las reuniones no fue seguido por gestos concretos para lograr los acuerdos”.

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El Vaticano apoyó un diálogo entre el gobierno de Maduro y la oposición a finales de 2017, que fracasó en medio de acusaciones mutuas sobre incumplimiento de acuerdos para poner fin a la larga crisis política.

El “fracaso” de la intermediación en el diálogo “hizo sentir a los personeros (representantes de la Iglesia) que habían sido burlados por no haber condiciones claras, ni una agenda clara”, declaró Porras a periodistas.

El prelado venezolano indicó que el gobierno “simplemente ganó tiempo” con esas negociaciones.

Maduro hace una diferenciación entre el papa y la Iglesia local, a la que acusa de actuar como un partido opositor.

Según Il Corriere della Sera, que tuvo acceso a toda la carta, el papa subrayó que hoy más que nunca es necesario que se cumplan todas las condiciones “para un diálogo fructífero y eficaz”, a las que se han añadido otras “como resultado de la evolución de la situación”.

Francisco ha dicho que una nueva mediación debe ser solicitada por ambas partes y que teme por un “derramamiento de sangre”.

La crisis se agravó luego de que el 23 de enero el opositorJuan Guaidó, jefe del Parlamento, se autoproclamara presidente interino del país, siendo reconocido por unos 50 países.

Guaidó se juramentó luego de que el Legislativo, de mayoría opositora, declara “usurpador” a Maduro por considerar que su segundo mandato, iniciado el 10 de enero, fue resultado de elecciones fraudulentas.

Maduro asegura que todo ello forma parte de un golpe de Estado liderado por Washington.