Hace casi un año, el nombre del tijuanense Jaime Munguía sonaba muy poco en el plano internacional, e incluso dentro del ambiente boxístico nacional. Era como un tesoro escondido que Fernando Beltrán, su promotor desde que tenía 10 años de edad, pues lo apoyaba desde su carrera amateur -a través de su papá y entrenador, Jaime Munguía senior-, mantenía casi bajo reserva.

Su carrera transcurría en ascenso, entre escenarios de Tijuana y Tecate, con siete éxitos durante 2017 y dos más entre enero y febrero de 2018. Solamente una de ellas la hizo fuera de nuestro país, al noquear en dos asaltos a Paul Valenzuela en Las Vegas.

Pero, su vida dio un vuelco cuando en mayo del año pasado, la Comisión Atlética de Nevada suspendió por seis meses a Saúl “Canelo” Álvarez debido a que arrojó una dosis ínfima de clembuterol en un análisis antidoping. Así, de pronto, gracias a las relaciones de Fernando Beltrán, el nombre de Munguia aparecía “como primerísima opción” para desafiar a Gennady Golovkin, en ese entonces rey universal mediano.

No obstante, Nevada votó en contra de aprobar a Munguía, al dudar de sus capacidades pese a su marca de ese momento, de 28-0, 24 noqueados.

Tal circunstancia hizo que Munguia, entonces de 21 años de edad (tiene 22) fuese elegido como retador del estadounidense Sadam Alí en aquel mismo mes de mayo en Verona, Nueva York. El de Tijuana respondió a las expectativas de su promotor al triturar en cuatro episodios al neoyorquino y así arrebatarle el cetro mundial superwelter de la WBO.

Munguía ha hecho desde entonces tres defensas venturosas en un periodo de ocho meses, contra Liam Smith, Brandon Cook y Takeshi Inoue, lo cual constituye un hecho inusitado para un lapso tan corto pues quiere decir que es virtualmente inmune a las lesiones.

LA MOTIVACIÓN

-Jaime, ¿cómo librar la presión que debe significar que ya te mencionen como futuro oponente del “Canelo” (sería en peso medio)  y de otros estrellas actuales?

“Lo que me motiva para salir adelante es que quiero ser el mejor, tener muchos logros en mi vida; quiero ser el mejor campeón del mundo, obviamente en mi división, y de todas las divisiones. Me motiva sacar adelante a mi familia; lo demás, yo creo que lo vamos implementando en el gimnasio, me gusta entrenar, disfruto el entrenamiento”.

Aún en condición de soltero, Jaime recordó, a pregunta nuestra, que tenía “como cinco meses de edad” cuando le pusieron unos guantes por primera vez. “No sé, los tengo puestos casi desde que nací”, aseveró. Su padre, un ex boxeador que fue su primer entrenador, actualmente supervisa las prácticas que lleva con el reconocido Roberto Alcázar, en el área de Los Ángeles, California.

“Terminé hasta la Prepa”, respondió Jaime respecto de su grado académico, y resulta natural que haya dejado la escuela para dedicarse totalmente al boxeo, con los espectaculares resultados ya conocidos.

“Ahora estudia, pero a sus rivales”, comentó su amigo de mucho tiempo, Andrés Brambila.

CONTRA

Jaime Munguía y Fernando Beltrán encabezaron la conferencia para los medios nacionales e internacionales que Zanfer presentó este miércoles en las instalaciones de Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma.

Ahí se confirmo que la majestuosa Arena Monterrey será escenario, el sábado 13 de abril, de su defensa contra el irlandés radicado en Australia, Dennis “Hurricane” Hogan (28-1-1, 7 KOs).

Chihuahua, Chihuahua, 2 de septiembre de 2017. Jaime Munguía en festejo con Fernando Beltran, durante a función de boxeo México vs Estados Unidos, celebrada en el Gimansio MBA. Foto: Imago7/José Zamora