La arrendadora de plataformas petroleras Oro Negro asestó un nuevo golpe a Pemex, al ganarle un juicio donde reclama el cumplimiento de cuatro contratos firmados con la petrolera, lo que pudiera repercutir en una suma multimillonaria para las delicadas finanzas de la compañía nacional.

El juez quinto de distrito en materia civil de la Ciudad de México dio la razón a Oro Negro al considerar que Pemex dio por terminado de manera injustificada los contratos de renta de las plataformas de perforación Primus, Laurus, Fortius y Decus a mediados del 2017, en medio de una tensa negociación que llevó a la arrendadora a solicitar el concurso mercantil.

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Pemex había argumentado que derivado de los recortes presupuestales de 2016 y 2017, cuando la crisis por la caída del precio del petróleo azotaron sus finanzas, debía dar por terminado los contratos de Oro Negro, pues había encontrado además una mejor oferta para realizar los mismos trabajos.

“Este motivo no puede ser considerado como una razón debidamente justificada para terminar con los contratos de arrendamiento, ya que el hecho de que un contratante decida simplemente terminar una relación jurídica de manera unilateral porque otra persona le ofreció un objeto igual o similar en condiciones que le benefician más que las pactadas en el acto jurídico primigenio, no puede justificar que simplemente se dejen de cumplir con las obligaciones pactadas en el contrato original”, explicó el juzgador en la resolución con expediente 446/2017-II, dictada el 21 de febrero de este año.

La petrolera nacional también esgrimió que Oro Negro se había negado a reducir tanto el plazo como el monto de la renta en la última negociación que se llevó a mediados del año pasado. El juez aceptó que la compañía, dirigida por Gonzalo Gil White, se negó a esta propuesta de renegociación a la baja, pero que días después se intercambiaron nuevos correos electrónicos para aceptar una nueva negociación, y pactar el cambio de las condiciones.

Para 2017, las rentas que Pemex pagaba a Oro Negro ya habían sufrido disminuciones al pasar de los cerca de 165,000 dólares pactados en su origen, a 116,000 dólares. Esto hundió las finanzas de la compañía de reciente creación, que había apostado por rentar plataformas a Pemex en un mercado donde los precios del crudo oscilaban los 100 dólares por barril. La caída de los precios entre 2014 y 2016 llevaron a tocar un fondo de casi 20 dólares.

La sentencia obliga a la petrolera nacional, que dirige Octavio Romero Oropeza, a pagar tanto los montos estipulados en los contratos, los daños y perjuicios, además de los costos por el mantenimiento de los equipos durante el tiempo en que no han dado servicios a Pemex.

La petrolera nacional aún puede interponer recursos judiciales para revisar la sentencia de este juzgado, por lo que la decisión aún no es definitiva. Pemex no respondió a una solicitud de información respecto a este artículo.

Además de este conflicto, ambas compañías se enfrentan en otros terrenos, como en el proceso de concurso mercantil que lleva Oro Negro, además del pleito entre esta compañía y sus acreedores, quienes la acusan de haber incumplido con el pago de un bono de más de 930 millones de dólarescon los que había pagado la compra de la mayor parte de su flota de plataformas.

La empresa también decidió emprender acciones legales en Estados Unidos donde ha prometido que presentará pruebas de actos de corrupción dentro de Pemex. 

Sonda de Campeche, Cantarell explotado en foto por grupo Diavaz