Una vez más las Kardashian vuelven a celebrar en grande y esta ocasión se trato de un servicio religioso dominical, al que asistieron gran cantidad de celebridades, entre ellas Courteney Cox, Katy Perry con Orlando Bloom, Kourtney y Khloe Kardashian, así como Kim Kardashian y su hija North West .

El encargado del majestuoso evento fue el rapero Kanye West, quien transformó su mansión de California, en una Iglesia, que incluía un enorme coro y un grupo de Gospel, quienes pasaron gran parte del día cantando y orando. Dentro de la celebración se pudo observar a North West, interpretando y bailando al ritmo de la música religiosa, lo que parece ser el preámbulo de la posible carrera artística de la pequeña.

Pero a pesar de haber sido una celebración espiritual, el festejo termino con el arribo de la policía respondiendo a las constantes llamadas de los vecinos quejándose por el ruido que generaba la reunión. La propiedad ubicada en Hidden Hills, California fue adquirida por la pareja en 2014 y está valuada en 20 millones de dólares.