La cantante y actriz Jennifer Lopez es objeto de una demanda millonaria por el presunto plagio en que habría incurrido, al igual que la cadena NBC y la afamada coreógrafa Debbie Allen, con la puesta en marcha del exitoso concurso televisivo ‘World of Dance’, en el que la diva del Bronx ejerce de jueza y también de productora ejecutiva.

En documentos legales a los que ha tenido acceso el portal de noticias The Blast, un individuo llamado Alvin Gray-El acusa a las tres partes de haber explotado comercialmente un formato que él creó hace una década y que registró en la oficina de marcas registradas y derechos de autor solo un año más tarde. El nombre del espacio original, según el demandante, se llamaba ‘Let’s Start the Dance’ y la idea acabó en manos de Allen después de que este le enviara un fax para invitarla al proyecto.

En el relato de los hechos que fundamenta el recurso judicial, Gray-El, quien exige una indemnización de 6.5 millones de dólares, asegura que nunca recibió respuesta por parte de la también productora y que, de todas formas, no dudó en iniciar los trámites administrativos para salvaguardar su creación en el futuro. Siete años más tarde, el demandante se percató de que Jennifer Lopez lanzaría un nuevo concurso de televisión llamado ‘World of Dance’ y desde el principio sospechó que Allen había compartido con ella información privilegiada al respecto.

De esta forma, Jennifer Lopez destaca sobre el resto de demandados como la principal responsable de esta supuesta violación de la propiedad intelectual debido a su condición de “creadora” y productora principal del programa. Tanto es así, que Gray-El matiza en su testimonio que Debbie Allen no estuvo directamente involucrada en el desarrollo del formato, aunque tampoco emitió respuesta alguna cuando este envió un correo electrónico a las tres partes para advertirles de las posibles consecuencias de sus acciones, las cuales podrían empezar a materializarse de aquí a unos meses siempre que el juez admita a trámite la demanda.