Con tres divorcios a sus espaldas y varias relaciones fallidas, resulta comprensible que la cantante y actriz Jennifer Lopez haya revelado ahora que, al menos durante los primeros meses del romance, tuvo serias dudas en torno a la idea de apostar por su relación sentimental con el exjugador de béisbolAlex Rodriguez, con quien está comprometida y cuya boda, se dice, será a finales de este año.

A pesar del escepticismo con el que analizaba en un primer momento las ventajas que le brindaría su futuro junto al exdeportista, finalmente la diva del Bronx se dejó llevar por el corazón y no dudó en llevar su romance con Alex a un nuevo nivel más.

“La verdad es que era muy reticente a aceptaralgo así por todo lo que he vivido en el pasado. Tenía una voz en la cabeza que me decía: ‘Quizá sí, quizá no’, y yo solo trataba de callarla. Pero al final lo tuve claro, amo a Alex, es una persona maravillosa y en ese momento las cosas iban genial: todo era perfecto, quizá demasiado perfecto después de tan poco tiempo”, se ha sincerado.

Una vez superada su indecisión y consciente como es ahora de que, tras dos años ya de sólida historia de amor, el exdeportista es sin duda el hombre ideal para ella, Jennifer se muestra no solo feliz y entusiasmada ante la idea de convertirse una vez más en una mujer casada, sino completamente segura de que su boda es una consecuencia natural e imprescindible del proyecto de vida que se han marcado juntos.
“Cuando ocurrió [la pedida de mano], creo que fue en el mejor momento posible. Sabíamos que era una buena decisión. Es genial contar con un compañero de vida que además es tu mejor amigo y con el que vas desarrollando poco a poco una vida común. Somos muy similares y al mismo tiempo nos ayudamos mutuamente a crecer y evolucionar. No sé, simplemente estoy mucho más cómoda en esta situación y sé que juntos somos mejores”, ha asegurado con optimismo en una sincera entrevista a la emisora de radio Sirius XM.