El gobierno de Sri Lanka admitió que no actuó a pesas de recibir múltiples advertencias antes de una serie coordinada de ataques en iglesias y hoteles el domingo de Pascua, y dijo que temía que un grupo terrorista internacional pudiera estar detrás de las atrocidades.

Un portavoz del gobierno, Rajitha Senaratne, dijo que se recibieron múltiples advertencias en los días previos a los ataques, que dejan por el momento 290 personas muertas y al menos 500 heridos más. CNN conoció que al menos una advertencia se refería a las Naciones Thawahid Jaman (NTJ), un grupo islamista local poco conocido que previamente había desfigurado las estatuas budistas.

Senaratne, quien también es ministro de Salud, dijo que no creía que un grupo local pudiera haber actuado solo. “Debe haber una red internacional más amplia detrás de esto”, dijo.

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La policía arrestó a 24 personas en relación con los ataques suicidas, en el acto de peor violencia que la isla del sur de Asia ha visto desde que terminó su sangrienta guerra civil hace 10 años. Las autoridades de Sri Lanka declararon estado de emergencia desde la medianoche del lunes y dijeron que el martes sería un día nacional de luto.

La mayoría de los muertos y heridos eran de Sri Lanka. De los ciudadanos extranjeros que murieron, ocho eran ciudadanos británicos, dos de los cuales tenían doble nacionalidad estadounidense-británica así como tres indios, dos australianos, dos primos chinos, una persona de los Países Bajos, dos ciudadanos turcos y un ciudadano portugués. Las explosiones parecen haber apuntado a puntos de acceso turístico, así como a las iglesias, en un esfuerzo por ganar la máxima atención mundial.

En total, 39 turistas murieron y 28 resultaron heridos.

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Después de que el domingo por la noche se filtrara una nota que reveló que se advirtió a la policía sobre un posible ataque del NTJ, el primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, dijo que la información de inteligencia no había sido compartida con él ni con otros ministros. Sajith Premadasa, ministro de Construcción de Viviendas y Asuntos Culturales, dijo que los funcionarios eran culpables de “negligencia e incompetencia”.

Había dudas de que la NTJ hubiera tenido la capacidad de llevar a cabo un ataque tan sofisticado y coordinado solo. Se sabe que los islamistas transnacionales operan en lugares como Paquistán, Malasia y Filipinas. No está claro si los detalles contenidos en la advertencia coincidieron con las atrocidades que ocurrieron el domingo.

Dhruva Jaishankar, miembro de Estudios de Política Exterior en Brookings India, dijo que se sabe poco sobre el radicalismo islámico en Sri Lanka y que era “prematuro” especular sobre qué organizaciones podrían haber estado involucradas.

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Aunque ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad, el ministro de Defensa de Sri Lanka, Ruwan Wijewardene, dijo que el “incidente terrorista” había sido llevado a cabo por seguidores del “extremismo religioso”.

Cómo se desarrollaron los acontecimientos

La primera oleada de ataques se dio durante las ceremonias de Domingo de Pascua, entre las 8:45 y las 9:30 de la mañana. En la iglesia de San Sebastián, en Negombo, al norte de Colombo, se habían reunido más de 1,000 personas para celebrar el día más sagrado del calendario cristiano. La explosión mató a 102 personas en la iglesia, de acuerdo con el padre Edmond Tillekeratne, director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Colombo.

Conforme transcurrían las ceremonias de Pascua en las iglesias de las ciudades de Colombo, Negombo y Batticaloa, los atacantes detonaron sus dispositivos. Las bombas hicieron volar los tejados de las iglesias y mataron a los feligreses. Las imágenes mostraban bancas ensangrentadas, vidrios rotos y volutas de humo.

“Puedes ver pedazos de carne por todas las paredes y en el santuario, incluso afuera de la iglesia”, dijo Tillekeratne.

Hubo otras explosiones en tres hoteles de lujo de Colombo: el Shangri-La, el Cinnamon Grand y el Kingsbury, todos populares entre los turistas extranjeros y la comunidad empresarial del país. En el Shangri-La, la bomba detonó poco después de las nueve de la mañana en la cafetería Table One, mientras los vacacionistas desayunaban.

Horas más tarde, hubo una explosión en un hotel frente al zoológico Dehiwala, en Dehiwala-Mount Lavinia. Según las autoridades, la explosión final ocurrió en una residencia privada en Mahawila Gardens, en Dematagoda, durante un cateo relacionado con los ataques previos. Murieron tres policías.

El cristianismo es una religión minoritaria en Sri Lanka y representa menos del 10% de la población total, que es de 21.4 millones de personas. Según datos del censo, el 79.2% de los esrilanqueses son budistas, el 12% hinduistas, el 9.7% musulmanes y el 7.4% cristianos. Se estima que el 82% de los esrilanqueses cristianos son católicos.

En años recientes, ha aumentado la popularidad de Sri Lanka como destino turístico; el país recibió a 2.2 millones de visitantes en 2017 , en comparación con el poco más de un millón de turistas en 2012, ya que es una alternativa asequible a destinos tropicales como las Maldivas.

Sin embargo, el lunes por la mañana, el distrito hotelero en las playas de la ciudad, en donde se detonaron varias de las bombas, estaba fuertemente custodiado por soldados armados con AK-47 y los perros detectores de explosivos flanqueaban las puertas de los hoteles en los que los huéspedes se registraban.

El auge del Estado Islámico en Asia

Premadasa, el ministro esrilanqués, dijo que los ataques del domingo son “una nueva especie de terrorismo” que cimbró al país. “No habíamos tenido movimientos separatistas en los pasados diez años y esto nos impactó a todos”, añadió.

La guerra civil entre los Tigres Tamiles y el gobierno esrilanqués terminó en 2009, tras haber cobrado entre 70,000 y 90,000 vidas. Premadasa dijo que el manejo de ese conflicto preparó al gobierno para lidiar con el terrorismo.

“Durante los 30 años de guerra terrorista hubo ataques indiscriminados contra todas las instituciones; ellos [los Tigres Tamiles] no perdonaron ninguna en su camino hacia un Estado separatista, pero nosotros triunfamos y derrotamos al terrorismo”, agregó.

Los blancos de los ataques (iglesias y hoteles que atienden a extranjeros) han sido los mismos en bombazos anteriores en Asia en años recientes. En enero de 2019, el Estado Islámico se adjudicó un ataque en el que murieron al menos 20 personas en una iglesia en Filipinas. El ataque también ocurrió en domingo, mientras los feligreses celebraban la misa. En mayo de 2018, el Estado Islámico se adjudicó los ataques en tres iglesias de Indonesia, en donde murieron al menos 12 personas y muchas más resultaron heridas. El Domingo de Ramos de 2017, el Estado Islámico mató a al menos 49 personas que celebraban la misa en dos iglesias de Egipto.

Tras el colapso del califato del Estado Islámico en Iraq y Siria, en octubre de 2017, hasta 5,600 combatientes extranjeros han regresado a sus países de origen .

Jaishankar, el analista, dijo que Sri Lanka pudo haberse confiado ante el terrorismo desde el fin de la guerra civil. “Esto podría terminar siendo una llamada de atención al respecto”, dijo.

Tara John y Peter Bergen, analista de seguridad de CNN, contribuyeron con este reportaje. Sandun Arosha F’do reportó desde Colombo, Sri Lanka.